Todos queremos que nuestros regalos dejen una impronta. Deseamos que emocionen, deslumbren o sorprendan. Que seduzcan, fascinen o ilusionen. Que atrapen, asombren o cautiven. El regalo busca una respuesta. Una sensación. Una huella. Aquí van 10 recomendaciones para hacer que tus regalos resulten impactantes.
1) Pensá en los gustos del agasajado
Un regalo está dirigido hacia el otro. Cuanto más muestre que los gustos del que lo recibe han sido atendidos, mayor será el efecto que el regalo producirá.
2) Prestá atención a sus deseos durante los días previos
La gente suele hablar de sus deseos con frecuencia. Los demás, en distintas oportunidades, no les prestamos debida atención o simplemente los pasamos por alto en el cúmulo de información sobre el mundo que recibimos a diario. Pero durante los días previos a un evento de un ser querido debemos prestar atención a los deseos que manifiesta. Puede esconderse en ellos una fabulosa idea para hacer un regalo.
3) Observá las pertenencias del agasajado
Lo que la gente posee nos habla de sus inclinaciones. Una persona que tiene muchos libros debe ser un gran lector que disfruta de tal actividad. Otra que posee muchos discos de música disfrutará seguramente de un concierto o un recital.
4) Preguntate qué motiva una determinada conducta del agasajado y sé creativo a partir de esa información
Un amante de la pintura puede descubrirse en el hecho de que posee muchos cuadros o muchos libros sobre pintores. Esta persona puede sentirse impactado, entonces, si le regalamos una pieza pictórica o una reproducción de un cuadro que le interese. Pero puede sentirse mucho más conmovido aún si el regalo consiste en un curso de pintura o en un juego de pinceles y colores que lo inste a pintar. Es probable que, con semejante regalo, estemos dando en el núcleo de su interés por el arte pictórico y que, a su vez, lo estemos incitando a hacer algo que siempre ha querido, pero que nunca ha encontrado la oportunidad de realizar. En el momento de descubrir una pasión del agasajado, tenés preguntar qué es lo que motiva la conducta observada y dirigir tu regalo a esa motivación profunda.
5) Andá de compras con el agasajado
Un paseo de compras dice mucho de una persona. Fijate qué busca, qué colores le producen placer, qué objetos se detiene a mirar, qué marcas son sus favoritas. Aprovechá la ocasión para hacerlo opinar. Tu regalo puede encontrarse allí mismo.
6) Innová
La reiteración de los regalos hacen que pierdan todo impacto. Todos hemos recibido libros, camisas, corbatas, discos, películas y pares de medias. Buscá un regalo original.
7) Buscá un regalo de múltiple impacto
Podés lograr que tu regalo deje una impronta en el momento de ofrecerlo. ¿Pero no sería mejor que el efecto dure y se repita? Por ejemplo, si el regalo consiste en una salida que al agasajado le interesa, habrás generado un impacto múltiple: cuando entregás el regalo, cuando el agasajado lo disfruta, cuando lo comenta posteriormente, en el acompañante de la salida, si es que lo hubiere… Regalar salidas produce este efecto combinado.
8 ) Pensá en un regalo que pueda comentarse
Los acontecimientos en los que se suele hacer regalos (cumpleaños, navidad, año nuevo, día del padre, día de la madre, etc.) tienden a generar la famosa pregunta: “¿Y qué te regalaron?” Ésta es una hermosa oportunidad para que el impacto generado por el regalo sea revivido. Si la respuesta consiste en: “un libro”, es poco probable que la emoción que produjo el regalo reviva. El regalo tiene que poder comentarse en más de tres oraciones. Es así como tanto el que habla como el que escucha pueden comenzar a conectarse con sus emociones.
9) Preguntá a los allegados y sabé qué preguntar
Si no sos muy cercano al agasajado, no dudes en preguntar a los allegados. Pero nunca formules la pregunta en los términos de: ¿qué le puedo regalar? o ¿qué le va a regalar usted? Siempre debés inquirir por los gustos, los deseos y los intereses del otro. A partir de esa información, sos vos quien debe pensar en un regalo específico que promueva esos intereses.
10) Indagá en el pasado
En muchas ocasiones, el pasado es una excelente fuente de ideas para regalos. Pensá en la historia del agasajado.¿Cuáles eran sus gustos antes? ¿Qué deseo nunca cumplió? ¿Qué intereses tenía que ahora han quedado olvidados? ¿Qué le gustaba hacer? ¿Qué cosas han compartido ambos? Algo del pasado siempre puede ser aggiornado y convertirse en un regalo emocionante, atractivo y divertido.
Con estos 10 tips, vas a dar con el regalo ideal. ¡Muchas suerte!